“La presencia en Fiesta y Boda puede ser un trampolín para devolver la actividad al sector y animar las compras”

El sector de bodas, eventos, moda y complementos confían en la próxima edición de Fiesta y Boda para revitalizar sus ventas, según un informe de la Agencia EFE.

La próxima edición de Fiesta y Boda, que será presencial del 13 al 15 de noviembre, y un impulso a la digitalización, son la esperanza para relanzar el sector de los trajes de boda y ceremonia de hombre y mujer tras haber dejado de facturar hasta el 70 % a causa de la pandemia del coronavirus.

Con las medidas de seguridad exigidas, la 22ª Feria de Productos Salón de Productos y Servicios para Eventos y Celebraciones será una de las primeras de sus características en España este año, con una 70 firmas de moda, eventos, catering, trajes de boda, fotografías, agencias de viajes e indumentaria y complementos falleros. 

Trajes de novia

Para Alicia Martínez, la tercera generación de Josefina Huerta SL, el sector de trajes de boda “va de la mano” de la restauración porque el cierre de restaurantes y salones impide que se celebren banquetes pero lamenta “que nadie” se acuerda.

“Somos uno de los sectores más afectados. Todo el mundo habla de la restauración pero no se dan cuenta de que si cierran, las bodas no se celebran y no tenemos trabajo”, lamenta la regenta de esta tienda creada en 1848 “cuando no existían firmas de novia y hacía desde cortinas, a ropa de calle, uniformes e incluso dotes”.

Especializada ahora en multimarca de trajes de novia y confección a medida, asegura que se han aplazado el 70 % de las bodas y que la incertidumbre sobre lo que va a pasar en el futuro hace que las “chicas no se hagan vestidos de novia si no saben si van a poder celebrarla”.

“Hay alguna boda nueva pero no es algo que nos pueda mantener. Tengo trajes guardados de hace un año y los tengo que guardar otro año más y están sin terminar de pagar”, apunta, y asegura que las caídas de las ventas rondan el 70 % porque “muchas bodas se aplazan y las de 2021 están a expensas de lo que pase”.

Los trajes de novio

La sastrería Don Félix, de confección de marcas del mercado a nivel nacional e internacional y a medida, es un ejemplo de la situación que atraviesa el sector de trajes de ceremonia de hombre, como cuenta a EFE su responsable, Félix Pellejero.

Explica que hasta el 11 de mayo sus tiendas de València, Albacete y Cuenca estuvieron “totalmente cerradas” por el estado de alarma y cuando abrieron “se habían suspendido o pospuesto a 2021, el 90 % de las bodas”.

“Eso lleva a una parálisis total de la actividad de ropa de ceremonia y celebraciones para caballero, con una venta nula y una facturación que ha bajado, mínimo, unos dos tercios, cerca del 70 %”, añade.

Pellejero valora que en los locales que no son de su propiedad, los caseros les han “echado una mano, aunque también lo están pasando mal”, y señala que con “los ERTE y horarios reducidos se palía un poco la situación pero es complicado”.

“El año pasado en estas fechas, ya habíamos recibido casi todo el género, el 85 %, para las bodas del 2020 y la feria y ahora estamos viendo los muestrarios del año que viene”, apunta.

La feria Fiesta y Boda y la digitalización

A juicio de Pellejero, la feria “siempre” es un escaparate pero este año debe “dar el impulso que hace falta para empezar la temporada nueva y vender trajes para el año que viene”.

“Hasta ahora lo único que hemos hecho, de los pocos trajes de boda, han sido mascarillas a juego”, indica, y señala que en el certamen presentarán la nueva colección que, en el hombre cambia poco, y en la que siguen “brocados y azulones y entran con más fuerza los bronces”.


Fiesta y Boda, asegura, es “totalmente necesaria” porque no solo impulsa al sector sino que “alienta al público a salir y “renueva su ilusión” para organizar su boda y “coger ideas de todo lo que necesita”, desde los salones para los convites o los trajes hasta los detalles para regalar.

Josefina Huerta no ha faltado a una cita de Fiesta y Boda desde la primera edición y, según Alicia Martínez, les gustaría volver aunque se lo están pensando en función de la condiciones de restricción.

“Quiero transmitir positivismo porque los pensamientos los podemos elegir y espero que se celebre y estar”, apunta, a la par que incide en que hay que “hacer cosas diferentes y reinventarse”.

Por eso augura que “el que no esté en el mundo digital va a morir y es momento de mirar hacia esa posición virtual y no solo el negocio físico, que está muy restringido”.

Por eso entiende que Fiesta y Boda “también tiene que ofrecer parte en formato online para dar oportunidad a los que no pueden ir”. 

El caso de El Corte Inglés

Fuentes de El Corte Inglés explican a EFE que las firmas especializadas en ceremonia y trajes de fiesta “se han decantado en los últimos meses por líneas más de vestir, de pret à porter o simplemente por un surtido más urbano, especialmente en mujer pero también en hombre”. 

“Las caídas de facturación en las firmas de fiesta y ceremonia se acercan al 50 % y la tendencia hacia las líneas de ropa más cómoda ha contribuido a mejorar los resultados”, sostienen, a la par que resaltan que la “afectación no es tan grave en trajes de caballero, con ropa más versátil”.

Confían en que el sector “rebrote con fuerza” tras las restricciones, ya que las bodas “están aplazadas pero no suspendidas” y valoran que el clima de la Comunitat Valenciana permite, incluso en invierno, “celebrar fiestas al aire libre en meses en que en otros puntos de España sería atrevido. 

“La presencia en Fiesta y Boda puede ser un trampolín para devolver la actividad al sector y animar las compras. Las visitas volverán a ser numerosas, ya hay un millar de entradas vendidas y la respuesta parece que será considerable”, concluyen.